Los negocios de salud y medicina (clínicas dentales, fisioterapia, psicología, nutrición, ópticas y similares) pueden conseguir clientes nuevos con recomendaciones de personas de su zona y pagar solo cuando el servicio se completa. En Refly, el negocio publica sus servicios, fija la comisión y los promotores comparten un enlace único. Alta gratuita y sin permanencia.
Por qué la recomendación funciona en salud y medicina
Cuando alguien busca un dentista, un fisioterapeuta o un psicólogo, no quiere correr riesgos. La opinión de una persona cercana que ya ha pasado por consulta reduce esa incertidumbre mejor que cualquier anuncio, y por eso los pacientes llegan sobre todo por boca a boca.
Además, son servicios con alto valor a lo largo del tiempo: un tratamiento puede incluir varias visitas y un paciente satisfecho vuelve para revisiones. Eso hace razonable pagar por la primera consulta completada.
Y hay un matiz importante: lo que se recomienda es la experiencia con el profesional (trato, claridad, puntualidad), no resultados clínicos. Esa distinción debe ser nítida en cualquier campaña.
Servicios que puedes publicar
- Primera consulta o valoración.
- Revisión y limpieza dental.
- Sesiones sueltas o bonos de fisioterapia.
- Primera sesión de psicología o de nutrición.
- Revisión visual y adaptación de lentes.
- Estudio de la pisada y tratamientos de podología.
Cómo sería una reserva por recomendación
Ejemplo ilustrativo con cifras inventadas: una clínica de fisioterapia publica una primera valoración de 40 € con una comisión de 8 €. Una persona recomienda la clínica a un compañero que tiene una molestia lumbar, él reserva, acude a la valoración y la clínica marca la reserva como completada. La comisión se genera por la visita, no por ningún resultado clínico.
- El negocio publica el servicio con su precio y fija la comisión.
- El promotor genera su enlace único y lo comparte con una recomendación personal.
- El cliente reserva desde ese enlace y la reserva queda atribuida al promotor.
- El negocio atiende al cliente y marca la reserva como completada: solo entonces se genera la comisión.
Quién puede recomendar tu negocio
- Pacientes satisfechos que quieren compartir su experiencia.
- Profesionales de actividades afines (entrenadores, monitores) que conocen la consulta.
- Gestores de comunidades de empresa o de asociaciones con interés en salud.
Buenas prácticas para este sector
- Centra el mensaje en el trato y la atención, no en promesas de curación o resultados.
- Publica la primera consulta o valoración como puerta de entrada y cuida bien esa primera visita.
- Revisa que tu comunicación cumpla la normativa sanitaria y las normas de tu colegio profesional.
- No uses datos de salud de pacientes en ninguna comunicación pública.
Ten en cuenta la normativa
La publicidad de servicios sanitarios está sujeta a normativa específica y, en algunas profesiones, a códigos deontológicos de los colegios profesionales (por ejemplo, sobre descuentos, promesas de resultados o testimonios de pacientes). Antes de lanzar una campaña de recomendación, consulta con tu colegio profesional o con tu asesor legal.
Cómo empezar
Si tu negocio es de salud y medicina, registra tu negocio en unos minutos, publica tus servicios y decide cuánto pagar por cada uno. Si prefieres recomendar, crea tu cuenta de promotor. Para entender el funcionamiento completo, lee cómo funciona Refly y cómo se calculan las comisiones.
Preguntas frecuentes
¿Puede una clínica usar un programa de recomendación?
Puede, siempre que la comunicación respete la normativa de publicidad sanitaria y los códigos de su colegio profesional. Conviene centrarse en la experiencia de atención y no prometer resultados clínicos. Consulta con tu colegio o asesor legal antes de empezar.
¿Cómo se atribuye un paciente a un promotor?
Con el enlace único del promotor: la reserva queda asociada a él y la comisión solo se genera cuando la clínica marca la visita como completada. La clínica no comparte datos clínicos con el promotor.
¿Qué servicio conviene publicar primero?
La primera consulta o valoración, porque es la puerta de entrada más sencilla de recomendar y de medir. A partir de ahí, la clínica gestiona el tratamiento con el paciente como lo haría habitualmente.